La pintura de Rafael Meca es clara y luminosa, contemplativa e instintiva al tiempo que honesta y contundente.

La pintura de Meca, en constante guiño con el espectador al que invita al hallazgo de una sensación nueva en cada

mirada, se nos muestra reflexiva y serena, meditada y bellamente construida.

 

El mestizaje de técnicas procura unas composiciones serias y rigurosas donde es posible seguir la huella de un artista

en constante evolución, libre de las modas del momento y, por muchas razones, original, en el que se permite intuir un

temperamento artístico absolutamente independiente. La mayoría de sus obras son paisajes que transmiten belleza y

paz, así como una idea de soledad reflejada en la ausencia de paisanaje. Son paisajes mentales y estas

representaciones sólo son posibles en una pintura que otorga verdadera satisfacción a quien la contempla,

produciendo un grado denso de placer visual y disfrute estético.

 

Rafael Meca dota a sus cuadros de una gran fuerza policromática de gran atrevimiento que en principio, reposa en la

paleta expresiva de dos colores muy mediterráneos: el azul y el amarillo.

 

El artista ha expuesto en diferentes puntos de la geografía española como Alicante, Madrid, Granada, Mallorca,

Almería, Sevilla o Mojacar. Su obra se encuentra repartida en colecciones particulares de España, Suecia, Bélgica,

Alemania, Holanda, Italia y EE.UU.

 

En la actualidad tiene su estudio en Águilas (Murcia) y vive y trabaja en esta bella ciudad costera.

 

Rafael Meca